Por: Simón Taguada
El 3 de mayo de 1965, un "inteligente" alcalde resolvió incinerar los archivos del municipio porque le hacían estorbo. Lo grave del hecho es que este acto vandálico fue consumado con el Visto Bueno del Concejo de la época.
Lo que hoy me ocupa, después de un largo silencio por haberme ausentado del país, es un documento, que personalmente no conocía, hallado en unos viejos archivos que hoy (estos sí) han sido microfilmados para su protección, y que fueron rescatados del absurdo incendio por los Doctores Mario Acevedo Díaz y Pbro. Isaías Ardua Díaz.
Se trata de un memorial dirigido a este último y que fue firmado por los señores Enrique Moncayo M., Carlos Díaz G., Pedro José Pinilla, Pedro Elías Acevedo, Luby Durán, Faustino Gómez.
Dice así: "Zapatoca junio 5 de 1965. Pbro. Dr. Isaías Ardua Díaz L.C. Hemos tenido conocimiento de que Usted ha sido víctima de una injusta censura del Concejo Municipal por medio de una proposición aprobada por unanimidad. 5., Luis Fdo. Gómez H., José Modesto Serrano R., Dr. Víctor Pugliese, Humberto González R., Luis Fco. Díaz R, Pablo Vicente Serrano O., Roberto Plata R., Ramón Pinilla D., Cristóbal Plata A., Juan Rueda S., y dos personas más cuyas firmas están al final y el papel ya está semidestruido.
Dicha censura la calificaron arbitrariamente debido a su actitud valerosa, franca y honorable para defender toda una historía condenada insensatamente a la incineración. Interpretaron mal su proceder, ya que usted no habló desde la cátedra sagrada, sino desde su micrófono particular.
Lamentablemente los HH.CC. ignoran o no quieren reconocer su doble personalidad: primero como ]efe Espiritual de esta Parroquia, y segundo como ciudadano de la República que nadie tiene derecho a quitárselo por el hecho de llevar una sotana que engrandece su dignidad personal como buen patriota.
La quema de unos archivos municipales que son documentos de un valor inestimable cuyo contenido no podía destruirse sin dejar una constancia que dejara intacto su valor histórico. A nuestro modo de pensar, este proceder sin causa justificable da lugar a sospechas de suma gravedad.
Echar humo y ceniza sobre la vida municipal que debía ser conservada precisamente por las autoridades del municipio y respetada por los HH.CC. nos da la impresión de querer acabar de un solo tajo con toda la documentación seccional, departamental y central de varios siglos, archivada aquí.
Da grima que este pueblo de tanta tradición gloriosa, respetuoso de las normas legales vaya a la deriva día a día en manos de la irresponsabilidad, la ignorancia y tal vez, marchando en pos de intereses particulares.
Los que suscribimos presentamos nuestra enérgica protesta por el incalificable acto del cabildo. Esperamos que esto le de ánimo para continuar en su lucha moralizadora y patriótica.
No importa que en esta época de inversión de valores morales e intelectuales se quiera acallar con el escándalo y la ineptitud los mandatos del cumplimiento del deber.
Respetuosamente." (Siguen las firmas).
